Plaza Baralt, centro de compras de los Marabinos

Templo de San Francisco
y monumento a Baralt
Al arribo a Maracaibo de la congregación de Franciscanos en 1615 se construyó el convento que sirvió de morada a dichos religiosos, además se edificó un templo al que le dieron el nombre de San Francisco en honor al santo patrón de dicha congregación. Frente al templo de San Francisco existía un enorme rectángulo de terreno que tenía como límite sur los malecones del puerto. Tomando en cuenta la presencia del mercado principal y de los malecones este espacio se convirtió en punto central de las actividades comerciales de Maracaibo.
El 9 de febrero de 1882 se reunieron en la casa N. 10 de la calle del comercio los señores Manuel A. Lares, Alciro Villanueva, Adolfo Pardo, Julio Martinez, Julio C. Belloso, Marcial López, Nectario Finol, Ricardo Villalobos Jesús Carruyo y José Parra con el objeto de fundar una sociedad que llevase por nombre Baralt con la finalidad de recabar fondos para levantar un monumento al literato zuliano Rafael María Baralt.
La sociedad Baralt escogió como sitio para levantar dicha obra la plazoleta frontal del templo de San Francisco. El 24 de octubre de 1888 a las cinco de la tarde, se procedió a develar la estatua de Rafael María Baralt y aquel amplio rectángulo con el nombre de "Boulevard Baralt" con el tiempo la palabra boulevard perdió uso colectivo y fue desplazado por el término de Plaza Baralt.
Esta plaza fue testigo de muchos de los principales acontecimientos de la ciudad por su fuerte centralismo comercial y el abarrotamiento de casas, buhoneros, paradas de autos por puestos y líneas de autobuses se fue deteriorando. Para la década de 1970, tomando en cuenta el deterioro del casco central en general, se creó el Plan de Renovación Urbana de Maracaibo el cual incluyó el programa de remodelación de la Plaza Baralt.

Boulevard Baralt

Plaza Baralt
En la actualidad esta plaza es centro de compras y de visitas de propios y extraños, venir a Maracaibo y no pasar por la plaza Baralt es como no haber estado en la ciudad. Esta plaza y sus alrededores, guarda gratos recuerdos de la Maracaibo de aquellos tiempos…, aquí se siente el calor zuliano.
Poblados lacustres que aún existen en Maracaibo
En la actualidad, aún existen poblados que han permanecido en aguas del lago de Maracaibo, tal es el caso de los palafitos de Santa Rosa ubicados al norte de la ciudad. En este lugar es común encontrar niños de rasgos indígenas bañándose en las aguas y canoas que van y vienen. Los palafitos de Santa Rosa han guardado en su estructura aquel recuerdo de nuestros antepasados, convirtiéndose en la actualidad en un parador turístico donde se puede degustar y disfrutar de los más ricos manjares en un lugar exótico al aire libre y sobre las aguas.

Palafitos de Santa Rosa
Otro poblado se puede encontrar en la laguna de Sinamaica. Ubicada al norte del Estado Zulia, esta laguna es realmente una fantasía: aquí no solo se encuentran paradores turísticos, sino también decenas de familias, abastos, farmacias y cualquier tienda de comercio dentro de las aguas.
Su particular comunicación de un lugar a otro por medio de canoas y lanchas, su majestuoso poblado que parece sembrado en las aguas, su cultura, sus costumbres y su idiosincrasia han convertido a la Laguna de Sinamaica en uno de los sitios turísticos y recreacionales más importantes de la región zuliana.
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La Chinita, virgen patrona del pueblo zuliano
La vida espiritual de los marabinos de la época giraba en torno a la devoción de los santos apóstoles Pedro y Juan de San Sebastián y de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, devoción de esta última traída por don Juan Nieves de Andrade a fines del siglo XVII. Este piadoso varón a su llegada a Maracaibo pudo levantar una humilde ermita de bahareque y paja. Allí colocó una tabla con la imagen de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá copia de la imagen venerada en la región de Santa Fé de Bogotá, en la Nueva Granada (hoy Colombia).

El cuadro por acción del tiempo fue perdiendo su pintura original y finalmente borrada la imagen, hizo cesar el interés religioso y fue desechado como inservible. Del timbo al tambo anduvo la humilde tablita y finalmente fue, a parar al lago.
Fue una mañana de 1749 cuando en las playas blancas del Lago de Maracaibo apareció un pedazo de tabla en pequeñas dimensiones, al tiempo en que una viejecita, metida hasta las rodillas dentro del agua, lavaba ropa a orillas del lago. La sombra de la noche empezaba a disiparse entre las claridades del alba y la viejecita no pudo reconocer la extraña tabla. Debajo del brazo y confundida con la ropa ajena, la llevó a su casa y en su vivienda fue útil como tapa de una tinaja cualquiera.
De cara al agua, la virgen guardaba su secreto escondido en una pintura borrosa. Un día la buena señora, visualizó en la pequeña tabla desgastada, la silueta de una imagen sagrada y de uso doméstico el pedazo de madera se convirtió en motivo de veneración colgado en la pared.. Un 18 de noviembre, raros movimientos conmueven la placidez de la vivienda. Golpes y ruidos se sentían hasta tres veces repetidas. Al acudir la humilde señora al encuentro con lo sucedido, fija su vista en la tablita misteriosa alumbrada de luces que salían destellantes.
Ante tan majestuosa aparición de la Virgen, la ancianita mortificada por aquello, cae de rodillas ante la imagen de un rostro dulce, de piel morena y ojos achinados cargando entre sus brazos a un hermoso niño; era Nuestra Santísima Madre la Virgen de Chiquinquirá, quién había dejado de ser un cuadro borroso para darse a conocer. ¡Milagro!, ¡Milagro! exclama la viejecita, ¡Milagro! exclaman los vecinos que hasta aquel momento admiraban la tablita y después de la aparición de la Virgen adoraban sin cesar. El modesto hogar se convirtió en centro de plegarias y agradecimientos a la madre de Dios.

Todos los 18 de noviembre se han convertido a partir de ese entonces, en fecha de fiesta para los fieles creyentes del pueblo zuliano y sus alrededores, sin que ninguna ley eclesiástica o civil lo haya decretado. Con música al son de la gaita, fuegos artificiales que alumbran el cielo marabino, con chimbangles que retumban sus tambores, bandas orquestales en todo un marco de feria, acompañan a la Virgen en su recorrido por las calles del Milagro, quien sale a saludar y bendecir con su deslumbrante figura.
Andes Venezolanos
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Pico Bolívar - 5007 Mts
Punto más alto de Venezuela
Venezuela, un país situado en el trópico, tiene la suerte de contar con una extremidad de la cordillera de los Andes. Con varios picos que sobrepasan los 4000 metros, los Andes venezolanos ofrecen paisajes y ambientes realmente atractivos, convirtiendo a esta región en uno de los polos turísticos del país.

Pico Humboldt(4.952 m.s.n.m.) - Glaciar Universidad
Foto tomada desde la cumbre del Pico Bolivar, Cortesía de Carlos Jiménez
Los tres estados andinos (Mérida, Táchira y Trujillo) ofrecen al viajero hospitalidad y lindos paisajes: Las montañas y los páramos, las lagunas, los valles, los pueblos y sus iglesias. En cada rincón hay algo para observar y disfrutar.


Los Frailejones son los únicos arbustos que pueden sobrevivir la altura y los cambios de temperatura (de 40 grados centígrados a -15 grados en un solo día!). Estos arbustos que adornan las laderas de la montaña pueden vivir más de 150 años.

Otra característica de los andes en Venezuela son las lagunas, huellas de antiguos glaciares que ofrecen vistas hermosas e interesantes paseos. Algunas, como la laguna de Mucubají, son fácilmente accesibles por estar cerca de las carreteras. Otras requieren largas caminatas.

Laguna Victoria
Extendemos nuestra invitación a visitar los Andes Venezolanos. Después de esta vista general, le invitamos a que visite cada una de las páginas de estos lugares.
Trujillo

El encanto de los Andes empieza desde la ciudad de Trujillo, también llamada la ciudad portátil, por haber cambiado de ubicación varias veces. Es una ciudad llena de historia y tradición y con uno de los monumentos más altos de sur América, como es el de la Virgen de la Paz.

Otra de las ciudades que no se debe dejar de visitar es Boconó, también conocida como la ciudad jardín. El verdor de sus alrededores, su iglesia, sus calles y plazas y el Museo Trapiche tienen un encanto muy especial.
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Uno de los pueblos más bellos de Trujillo es Jajó, con sus calles empedradas y sus casas blancas. Desde que se empieza a subir en un desvío de la carretera que conduce de Valera a Mérida, se siente el encanto de sus verdes paisajes.

Orquídea en Boconó
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La Ruta de las Nieves - Santo Domingo y Laguna de Mucubají

Capilla de piedra en San Rafael de Mucuchíes
Cuando se va de Trujillo a Mérida por la carretera transandina, se llega a la "Ruta de Las Nieves ". Por un lado de la carretera, altas montañas con casitas que remontan las nubes, por el otro los despeñaderos que bajan hasta el Río Chama.

La laguna de Mucubají
Saliendo de la ruta de las nieves, hacia el estado Barinas, se encuentra la Laguna de Mucubají, desde donde se puede pasear hasta la laguna negra, la laguna de los patos o algunos picos. Más adelante, la ciudad de Santo Domingo, excelente centro hotelero.
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Ciudad de Mérida y sus Alrededores

Arzobispado de Mérida
La Ciudad de Mérida, además de ser un excelente centro para visitar los andes, es un lugar muy interesante por su Catedral, su plaza Bolívar, su plaza de toros, su vida estudiantil y sus parques.

Vista de Mérida desde el Teleférico
Una de las mayores atracciones turísticas de Mérida es, sin duda alguna, el teleférico que va desde la misma ciudad, hasta el Pico Espejo, a más de 4600 metros. Dicho teleférico es el más largo y más alto del mundo.
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Los sueños del abuelo
Muy cerca de la ciudad de Mérida, se encuentra el Páramo La Culata. En el camino hay muchos restaurantes, hoteles, posadas, un interesante pueblo miniatura "Los sueños del Abuelo" y una truchicultura.

El pueblo de Chiguará
El espectacular pueblo de Chiguará, queda a sólo 40 minutos de la ciudad de Mérida y a 15 minutos de la ciudad del Vigía, venga y visite con nosotros la Montaña de los sueños.
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Cascada de la india Carú
En una de las vías que conduce al estado Táchira, se encuentran las ciudades de Tovar y de Bailadores. Si se sigue la carretera, una de las más bellas de los Andes, se llega hasta el páramo la negra.

Pueblo turístico de Los Aleros
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Táchira

Vista de San Cristóbal
El estado Táchira no es tan visitado como el estado Mérida. Sin embargo, es una excelente opción para pasar unos días muy agradables. Hablar del estado Táchira es pensar en paisajes encantadores, rodeados de verde, tradiciones y de la gran cordialidad que caracteriza al tachirense.La capital del estado, San Cristóbal, es un centro comercial, administrativo, religioso y deportivo.

Plaza Bolívar y basílica en Táriba
En las afueras de San Cristóbal se encuentra el pueblo de Táriba, con su linda basílica dedicada a Nuestra Señora de la Consolación
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Basílica de La Grita
En la cercanía de San Cristóbal, se encuentran varios pueblos muy interesantes: los de Capacho Nuevo y Capacho Viejo y el de Peribeca. Allí se puede recorrer la "ruta de la cerámica", visitando los artesanos que trabajan el barro para lograr lindas creaciones. También se puede visitar la casa natal de Cipriano Castro, el primero de una larga tanda de presidentes Tachirenses. También se puede almorzar en el lindo pueblo de Peribeca y comprar una gran variedad de artesanías.

Artesano cerca de Capacho
En otra ruta, dirigiéndose hacia el estado Mérida por el páramo la Negra y llegando a la ciudad de Bailadores, se encuentran los pueblos de El Cobre y de La Grita. En este último, se encuentra la basílica menor del "Santo Cristo de la Grita" con su museo. Finalmente, en el pueblo de Sabana Grande se encuentra el interesante "pesebre andino", el cual muestra una interesante maqueta con todos los pueblos de los andes
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